Os pensaréis que vamos a hablar de cine, pero no, vamos a hablar de niños.
Hay un momento en la vida en la que te planteas tener progenie. Sí, es así, entonces piensas en los nueve meses de tortura y se te quitan las ganas. Por no hablar del momento cumbre del parto, si
Alien o
Prometheus os parece dolorosa no me quiero imaginar un parto.
(Inciso: A mí Prometheus me pareció una mierda, así os lo digo sin rodeos, quizá lo sea, quizá no y me lo haya parecido porque la ví en ruso subtitulada en español. Pero mi conclusión es esa y no pienso intentar volver a verla. He dicho).
A pesar de eso, te sorprendes babeando con niños. El otro día en el metro, había como unas treinta criaturas de este tipo, una de ellas sentada a mi lado. De repente el vagón paró en seco y la niña de mi lado se puso a gritar:
"¡Vamos a morir, vamos a morir todos!"
Me robó el corazón.
En fin, si tenéis ganas, tiempo y dinero no puede faltar esto en el vestuario de vuestro churumbel:
Así sí.
Hasta aquí por hoy mis queridísimos piscis, digo frikis.